El hombre de mar
Detrás de la niebla,
entre las redes del cielo que se extienden sobre el mar,
deja ir sus recuerdos:
la memoria es una noche desgarrada por las olas,
una barca que recoge la tristeza de la inmensidad planetaria.
La brisa desgastó su rostro con imborrable escritura.
La sal, el color de su mirada.
Inclemente, la marea fue tomando la templanza de sus manos,
separando la voz de sus palabras,
traspasando la carne con el metal de sus embates.
Los recuerdos son ahora del presente,
de aquel grito inaplazable arrancado a los despeñaderos,
a la tierra vencida por la espuma furiosa.
Y descansa, ya sin tiempo,
en aquella región donde la luna envuelve al navegante
en un abrazo de plata,
donde el horizonte resiste la vehemente espada del sol
que forma un solo cuerpo de brasas y de cielo.
Siempre detrás de la niebla, solitario,
hombre viejo de la mar.
Alfonso Esparza Ballón
Perú
Poema seleccionado entre 1540 poemas
participantes de poetas de todo el mundo.
Círculo de Escritores de la
Va. Región, Chile
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