El Fresno

 Ezra Pound

Scene: The Ash Wood of Malvern

FOR I was a gaunt, grave councillor,

Being in all things wise, and very old;

But I have put aside this folly and the cold

That old age weareth for a cloak. 

 

I was quite strong—at least they said so—

The young men at the sword-play;

But I have put aside this folly, being gay

In another fashion that more suiteth me.

 

I have curled mid the boles of the ash wood,

I have hidden my face where the oak

Spread his leaves over me, and the yoke

Of the old ways of men have I cast aside.

 

By the still pool of Mar-nan-otha

Have I found me a bride

That was a dog-wood tree some syne.

She hath called me from mine old ways;

She hath hushed my rancor of council,

Bidding me praise

Naught but the wind that flutters in the leaves.

 

She hath drawn me from mine old ways,

Till men say that I am mad;

But I have seen the sorrow of men, and am glad,

For I know that the wailing and bitterness are a folly.

 

And I? I have put aside all folly and all grief.

I wrapped my tears in an ellum leaf

And left them under a stone;

And now men call me mad because I have thrown

All folly from me, putting it aside

To leave the old barren ways of men,

Because my bride

Is a pool of the wood; and

Though all men say that I am mad

It is only that I am glad—

Very glad, for my bride hath toward me a great love

That is sweeter than the love of women

That plague and burn and drive one away.

 

Aie-e! ’Tis true that I am gay,

Quite gay, for I have her alone here

  And no man troubleth us.

 

Once when I was among the young men …

And they said I was quite strong, among the young men …

Once there was a woman …

… but I forget … she was …

… I hope she will not come again.

 

… I do not remember …

I think she hurt me once, but …

That was very long ago.

 

I do not like to remember things any more.

 

I like one little band of winds that blow

In the ash trees here:

For we are quite alone,

Here mid the ash trees.

 

 

 

Traducción de Marcos Concha Valencia

Agosto, 2005

 

Fuí un débil y serio consejero

en todo sabio y anticuado;

pero renuncié a la indeferencia y estupidez

que la ancianidad usaba como engaño.

 

Yo era bastante imponente–al menos eso dicen-

los jóvenes en la esgrima;

pero renuncié a esta estupidez, estando contento

en otra manera que me sentía mejor.

 

Me enrosqué en los troncos del bosque de fresno,

escondí mi rostro donde el roble

desplegaba sus hojas sobre mí, y del yugo

de las antiguas sendas de los hombres me sacudí.

 

En la reposada laguna de Mar-nan-otha

enncontré mi novia

antaño era un árbol magnolio.

Ella me rescató de mis antiguas sendas

tranquilizó mi rencor de consejero

invitándome a alabar

nada más que el viento que palpita en las hojas.

 

Ella me sacó de mis antiguas sendas,

Tanto que los hombres dicen que estoy loco,

Pero he visto la aflicción humana, y estoy contento,

Porque se que la lamentación y la amargura son una estupidez.

 

Y yo? Me deshice de toda estupidez y pesar

envolví mis lágrimas en una hoja de olmo

y la dejé debajo de una piedra.

Y ahora los hombres me llaman loco porque lancé

toda la estupidez mía, expulsándola

de las antiguas sendas yermas de los hombres,

porque mi novia

es una laguna del bosque; y

aunque todos los hombres dicen que estoy loco

es solo que estoy contento-

muy contento, porque mi novia me ha dado un gran amor

que es más dulce que el amor de una mujer

que fastidia, quema y extravía.

 

Aie-e! Es cierto que estoy contento,

            muy contento, porque está a solas conmigo

            y ningún hombre nos molesta.

 

Una vez cuando yo estaba entre los jóvenes

Y decían que yo era fuerte, entre  los jóvenes...

 

Había una mujer...

... pero olvido... era...

... espero que no venga otra vez.

 

... no recuerdo...

creo que me hirió una vez, pero

eso fue hace mucho tiempo atrás.

 

Yo no quiero recordar cosas nunca más.

 

Yo quiero una bandita de viento que sople

aquí en los fresnos:

porque estamos a solas,

aquí entre los fresnos.