Escríbeme

Quiero que escribas con lápiz grafito.
Así escucho como raspas
con trazos roncos, gruesos
la hoja que se deja poseer
para que viertas en ella 
la esencia de tu imaginación.

Mis oídos atentos al ruido,
hijo de tus ideas.
mis ojos fijos a la estela
dejada por el galope de tus dedos:
cabalga tu mano al ritmo de tu mente

Quiero que escribas con lápiz grafito.
Así te ubico en esa época
donde en penumbras
escribes bajo la luz del quinqué.

Silente,
tu perfil se recorta entre el humo
que sutil se eleva mientras te miro:
cabalga tu mano al ritmo de mis sienes.

Mi piel se torna papel
para que te derrames sobre ella.
Entonces, rasgada por el carbón,
dejo escurrir mi sangre
para que tatúes tus letras en mí,
para que me escribas.

Con grafito,
para ver si eres capaz
de borrar las huellas de tus impulsos,
los que son secretos,
los brunos.

Aquellos que condenas
al placentero marjal de tu vida,
esos que te inquietan:
los que están latentes.


©María Beatriz Ronchera
 

 

 

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