Oración al amor
Misterioso incierto poderoso
que todo lo gobiernas sin piedad
al igual el pecado y la bondad,
atiende este ruego cadencioso:
No permitas dé amor que no siento
ni te cambie en pasión insatisfecha
o darte con el odio que me acecha
ni darte con forzado desaliento.
Líbrame de los pueriles celos;
corta de mi orgullo la cadena
hazme dar sin reproches ni recelos.
No me dejes caer en la condena
de buscarte y siempre no tenerte
más aún en la hora de mi muerte.
© Marcos Concha, Julio 2005