Enséñame a ver el otro lado de la luna
a escuchar los latidos estelares
y a palpar las raíces del océano lunar.
En el verde vaivén de tus olas
quiero aprender a emerger mi mesura
y de mis manos la amargura segregar.
Enséñame cómo afrontar la frontera
inalcanzable de nuestro universo
y señalar el ángulo estelar.
En el precipicio quebrantado de la luna
quiero trepar lo velado
y sostenerme en la cicatriz de tus heridas.
Enséñame a fluir en el flujo de tu risa
a deslizarme en tu fecundo río
hasta encallar en tus arenas.
© Derechos reservados del Autor: María Teresa Barros