La rima

Según sea la rima, los versos se clasifican en estos grupos:

 Versos de  RIMA CONSONANTE

 Versos de  RIMA ASONANTE

  Versos de  RIMA BLANCA

Rima consonante

 Son versos de rima consonante cuando se repiten todos los sonidos a partir de la última vocal acentuada (o vocal tónica) de la palabra final del verso rimado. Para comprender este concepto, véase los siguientes

Ejemplos:

paz
fugaz
capaz
antifaz
Alcaraz
Alcatraz
matraz
perdiz
feliz
matriz
actriz
mayo
ensayo
rayo
desmayo
lacayo
ayo

iion
revisión
son
razón
machón
zahón

Castilla
Sev
illa
cap
illa
cer
illa
s
illa
pálida
escuálida
válida
crisálida
cálida
inválida
honrada
borrada
Conrada
rada
cielo
anzuelo
anhelo
pelo
chelo
modelo

coraje
garaje
masaje
guaje
peaje

razón
revisión
ion
son
zahón
canción
navidad
amistad
afinidad
seriedad
Valladolid
vid
venid
ardid
Madrid
callo
fallo
caballo
hallo
gallo
suyo
barullo
bullo
rehuyo
aúllo
excluyo
paripé
pie
fié
dé
café
se
parva
escarba
barba
falange
alfanje
     

En cuanto a aceptar  todas las palabras que cumplan el requisito de rima consonante, existen divergencias dependientes de la forma de pronunciar las palabras según la zona hispanohablante.

 suyo
 barullo
 huyo
 bullo
 excluyo
 aúllo
escollo
bollo
hoyo
rayo
lacayo
caballo
payo
parva
escarba
barba
canje
falange
alfanje
solemne
perenne
indemne
tiesto
texto
puesto
cariz
ardid
nariz
Madrid
feliz
falaz
bondad
eficaz
sanidad
biopsia
anoxia
Ambrosia
ortodoxia
correcto
excepto
tuve
nube
sexo
preso
asbesto
sexto
resto
correcto
precepto
recto
ambages
virajes
 
vaso
laxo
escaso
léxico
analgésico
iglesia
papiroflexia

Existen también divergencias en cuanto a considerar rimas perfectamente consonantes las que se forman entre algunas palabras en singular y otras en plural.

cornisa
camisas
suma
dunas
carece
pereces
subes
nube
soto
rotos
escuálidos
válido
corriente
parientes

También se pueden encontrar diferencia de pareceres entre las rimas consonantes de las poesías escritas por los hispanohablantes que pronuncian ciertas palabras de forma diferente a como están escritas.

casa
raza
tasa
taza
masa
maza
cazo
caso
abrazo
paso
mazo
cornisa
ceniza
brisa
hortaliza
Felisa
pereza
besa
belleza
compresa
pieza
eres
Pérez
mujeres
alférez
oso
pozo
poroso
esbozo
cicatrices
grises
matices
países

En estos casos en donde se pronuncia el español de forma diferente a como se escribe, se pueden dar estas rimas:

Unasó se dio cuenta que habría lío
si es que no utilizaban la cabeza,
porque para poder lograr la empresa
tendrían que cruzar todo el gentío.
 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Al sentir en el dedo el martillazo
se le escapó una frase un poco dura;
el diablo se rasgó su vestidura
pero, al dolor del otro, no hizo caso.

En esos dos cuartetos endecasílabos escritos por el argentino Osvaldo Julio Schiavoni, las palabras subrayadas no riman en perfecta consonante, pero se da la circunstancia de que al ser recitadas por su autor y por muchos hispanohablantes, se convierten en:
cabesa  //  empresa         martillaso  //  caso
con lo cual, así sí tienen una perfecta rima consonante.

Al tratarse de un idioma internacional (el español) hablado por unos 400 millones de personas en todo el mundo, creemos que se hace necesario dar carta de naturaleza a la dicción que tienen muchos de ellos a la hora de elaborar rimas consonantes.
No se trata, por lo tanto, de desestimar por incorrectas, todas esas palabras como la del ejemplo, que aunque en la escritura no lleven rima perfecta, en la pronunciación sí que la llevan.
Por lo tanto, se aconseja que en su escritura, dentro de las poesías en que deban llevar rima consonante o perfecta, sean escritas en letras cursivas, encerradas entre comillas, o aplicándoles cualquier otro distintivo, de parecida manera:


Unasó se dio cuenta que habría lío
si es que no utilizaban la cabeza, ('cabeza')
porque para poder lograr la empresa
tendrían que cruzar todo el gentío.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Al sentir en el dedo el martillazo ('martillazo')
se le escapó una frase un poco dura;
el diablo se rasgó su vestidura
pero, al dolor del otro, no hizo caso.

ya que de otra forma, por medio de la correcta escritura del español, no se podría saber si se trata de un error en la rima consonante, o de un hispanohablante de la zona seseante.


rima asonante
Son versos de rima asonante cuando solamente coinciden los sonidos de vocales a partir de la vocal en la que recae el acento prosódico de la última palabra del verso rimado.  Para comprender mejor este concepto, véase los siguientes:

Ejemplos:

flácido
mágico
tácito
hábito
ávido
ánimo
desastroso
asomo
roto
tocho
beodo
vosotros
amar
remediarán
vas    
maná
ya
sagaz
montaña
agua
rápida
plácida
ansia
cárdena
lápida
saciada
describir
cosí
oí
querubín
abril
sonreír

mueran
querella
cosecha
sea
aconseja
refriega

motor
cañón
alcohol
yo
no
sol
relación

En la rima asonante no se toman en cuenta ni las vocales débiles de los diptongos (u, i), ni las interiores de las esdrújulas. Por eso riman en asonante, con montaña: agua, rápida, plácida, ansia, cárdena, lápida, saciada, etc.

La frase "rima blanca" es un eufemismo para disfrazar la verdad de este tipo de versos: versos sin rima.
Esta denominación agrupa tanto a los versos sin rima que tienen una medida homogénea, (versos sueltos),  como a los que carecen de rima y tienen diversas medidas (versos libres).
Por lo tanto, puede adivinarse que esta es la puerta por la que, sin darnos cuenta, nos adentramos en la poesía de verso libre, eufemismo también para describir la prosa poética, esa que ni tiene medida, ni rima, ni estrofas uniformes, ni se somete a las reglas aquí descritas. Véase un claro ejemplo de rima blanca en este poema —en verdad bello— compuesto todo él de versos de métrica alejandrina:

 

     ELEGÍA POR JOSÉ ANTONIO OCHAÍTA

Me ha dejado tu muerte un sabor agridulce
que en muchísimo tiempo no se irá de mi boca;
un sabor machacado de retama y de tuera
revuelto con panales de la miel de tu Alcarria.

Tu verbo era fácil, tan hondo y castellano
que cuando comenzabas a hablar de cualquier cosa
saltaban las palabras, precisas, escogidas,
con un sonido alegre de tallados cristales.

Conocías de siempre a Dante y a Petrarca,
sabías de memoria a Horacio y a Virgilio
y en los libros pautados del canto gregoriano
entonabas latines sin errar una sílaba.

Tu verso era sonoro, delicado en matices,
clásicamente puro, de recias consonantes;
tal vez con influencias de Teresa de Ávila
y del viejo Arcipreste para ti tan cercano.

Cuando desempolvabas el siglo diecinueve
-tú que habías nacido a principios del veinte-
traías a nosotros pomporé de vitrinas
y una palabrería francamente graciosa...

En corros literarios, negándote decían:
¿Cómo escribe canciones siendo tan buen poeta?...
Olvidando los nombres de Marquina y Machado
y de que por montañas, también los hizo Lope.

Pero tú proseguías tu labor meritoria,
Rimando sin descanso romances y sonetos
Para luego decirlos igual en una plaza,
que frente a los tapices de unos Juegos Florales.

Tus ojos eran vivos, morados de crepúsculo.
Tu voz clara y vibrante, igual que una campana,
y diciendo tus versos, te bailaban las manos
en un aleteante, nervioso abaniqueo.

Pues bien, así has caído, como herido del rayo,
recitando un poema que hablaba de tu Alcarria,
una noche de julio, cuando daba la una
en todos los relojes de Castilla la Nueva.

                       (Rafael de León)


Obtenido de
http://es.geocities.com/az_poesia/