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HIPÉRBATON
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Consiste en la alteración o ruptura del orden lógico o gramatical de las palabras en la oración, la mayor parte de las veces por influjo de la sintaxis del latín, en que el verbo se sitúa al final de la frase, otras veces para destacar el elemento más importante al principio frente a los demás y otras veces por mera simetría. |
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Del monte en la ladera
por mi mano plantado tengo un huerto.
FRAY LUIS DE LEÓN
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Del siempre en la montaña opuesto pino
al enemigo noto
piadoso miembro roto,
breve tabla, delfín no fue pequeño.
LUIS DE
GÓNGORA
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Más negros que tiznados mis amores
hasta los pormenores más livianos
detallan sus pesares con qué brío.
MIGUEL HERNÁNDEZ
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Abanicos de aplausos, en bandadas,
descienden, giradores, del tendido, la ronda a coronar de las espadas.
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Esta figura retórica es muy utilizada en el lenguaje literario, especialmente en la poesía y, sobre todo, por razones métricas y rítmicas, como en este verso endecasílabo de Garcilaso de la Vega: "de verdes sauces hay una espesura". El orden lógico ("hay una espesura de verdes sauces") no modifica la cantidad de sílabas pero hace que se pierda el acento normativo en la sexta sílaba —"hay" en el verso original— (véase Versificación). Desde el punto de vista semántico, el verso así dispuesto anticipa al lector la imagen visual de los sauces que forman la espesura. El hipérbaton es una figura muy frecuente, además, en la literatura barroca y en aquellos poetas que intentan reproducir el orden de la sintaxis latina.
El hipérbaton caracteriza periodos muy cortesanos de la literatura española, como el siglo XV (en que lo utilizaron frecuentemente autores como Juan de Mena o Fernando de Rojas, entre otros) o el Barroco. En este último periodo, el estilo llamado Culteranismo o Gongorismo supuso un auténtico desarrollo para este procedimiento retórico merced a la importancia que le confirió en sus obras el poeta cordobés Luis de Góngora a partir de su poema Soledades (1613). Los casticistas como Lope de Vega reaccionaros burlándose del procedimiento en parodias humorísticas del mismo.
Garcilaso usa hábilmente las rimas verbales en pretérito imperfecto, aunque a veces le fuercen al hipérbaton, para reforzar mediante el aspecto imperfectivo el carácter descriptivo del soneto y para destacar lo antinatural y violento de la metamorfosis de Dafne en laurel.
Existen numerosos tipos de hipérbaton. La variatio, por ejemplo, consiste en desplazar el segundo miembro de una pareja de palabras:
Y la furia del mar y el movimiento. Garcilaso.