Medida de los versos

Medir un verso es contar las sílabas poéticas que contiene.
                                                                             
Para medir las sílabas poéticas que contiene un verso, hay que tener en cuenta los siguientes parámetros:

 LA SINALEFA

 EL HIATO

 LA DIÉRESIS

 LA SINÉRESIS

 CUANDO TERMINA EN PALABRA AGUDA

 CUANDO TERMINA EN PALABRA ESDRÚJULA


 



La sinalefa

 

Cuando una palabra termina en vocal o en  /y/  y la siguiente palabra empieza en vocal, en   /y/  con sonido de vocal o en  /h/  muda, se produce una fusión de las dos sílabas, por lo que para el cómputo de sílabas poéticas, se contará una menos de las que tiene gramaticales.
Se forma un 'diptongo' sin tener en cuenta las reglas generales para la formación de diptongos y triptongos (si la unión es de vocales fuertes o débiles) y se computa como una sola sílaba métrica, en unión con las consonantes que las componen. En algunos casos, la sinalefa agrupa en una sola sílaba las sílabas de tres palabras.


No debe aplicarse la sinalefa en el caso de que una de las dos vocales, y mucho menos cuando las dos, sean tónicas.
Ejemplos:  Dame ánimo cuando yo entre en tu casa; si fui algo distinto...  O dicho de otro modo: Hacer sinalefas con vocales tónicas producen versos inarmónicos.
Tampoco es posible la sinalefa cuando coincide con la cesura de un verso compuesto.
Aunque la sinalefa es un fenómeno constante en el habla y se produce de forma natural y espontánea en los versos, el poeta puede renunciar a la aplicación de la sinalefa en algunos casos. A esa decisión personal se le llama licencia poética.

 Sinalefa doble o sinalefa múltiple se llama al caso en el que se fusionan en una sílaba poética tres o más vocales pertenecientes a dos o tres palabras. En la sinalefa múltiple lo más típico es que en el centro quede una —o más de una— vocal fuerte (a, o, e). Las vocales débiles (u, i) ocupan los extremos, como en los triptongos:
Estoy muriendo, y aun la vida temo...   //    ...sonriendo, sabia y pausadamente...


Pero existen casos diferentes como en aquello fue algo distinto = 8 sílabas; a—que—llo—fueal—go—dis—tin—to  aunque también se admitiría:    a—que—llo—fue—al—go—dis—tin—to   = 9 sílabas, en donde no se sujeta a lo dicho más arriba.
Dentro de lo difícil que es aplicar la regla de la sinalefa como fija e invariable, existen casos
como en la poesía "Canción del pirata" de José de Espronceda, en donde intervienen cuatro vocales en una sola sinalefa:

Asia a un lado, al otro Europa,  =  8 sílabas  =   A—siaaun—la—do,al—o—troEu—ro—pa, y siguen cumpliendo la norma de vocales fuertes flanqueadas por las dos vocales débiles.

Pero existe un caso, casi insólito, en el que se forma una doble sinalefa en la que intervienen ¡¡las cinco vocales!!; es en el verso    volvió a Europa desde América  =  8 sílabas  =   vol—vióaEu—ro—pa—des—deA—mé—ri—ca     (9 - 1) sílabas.
 

Ejemplos:                            sílabas     

v e r s o s

gramatic. poéticas

Es-ta-ba  e-cha-do  yo  en  la  tie-rra   en-fren-te

14

11

Di-je a un  vie-jo  si-len-cio-so

10

8

En-tre el  fi-lo  y    la es-pa-da

10

7
De  ha-blar  si el  po-e-ta  ca-lla    

10

8

Las sílabas gramaticales son las que aquí están separadas por guiones y espacios;  la fusión se produce en las sílabas resaltadas en rojo  y subrayadas, y se cuentan como una sola sílaba; ese efecto es al que llamamos sinalefa.

Excepciones:  No se forma la sinalefa cuando la /h/  va seguida de los diptongos ia, ie, ue, ui, (en cuyo caso, el sonido es como ya, ye, güe, güi).
 Ejemplos:—polvo, sudor y hierro— el Cid cabalga.   //  
unidos están como carne y hueso.


El hiato

    Es la licencia poética que hace el efecto completamente contrario a lo dicho para la sinalefa.
    Pero el hiato se hace parámetro de obligada inclusión cuando se trata de separar los versos compuestos en su punto de unión (
cesura). La aplicación del hiato se suele hacer para evitar la sinalefa entre dos palabras en donde una o las dos vocales que intervienen lleven el acento rítmico, y en último lugar, por la decisión caprichosa o interesada del propio poeta dentro de lo que se ha dado en llamar licencia poética.
Entre estos parámetros que intervienen en la construcción métrica del verso: sinalefa, hiato, diéresis, sinéresis, según su terminación etc...,  la sinalefa es un fenómeno constante en el habla y se produce de forma natural y espontánea en los versos, mientras que los otros parámetros se aplican de manera mucho más infrecuente o restringida, casi siempre sujetos al capricho del poeta en lo que se ha dado en llamar las licencias poéticas.

 


Los versos con un número superior a 11 sílabas, están considerados como versos compuestos de dos versos simples, y por lo tanto se llama cesura al punto de unión de los dos versos primarios.  La cesura o pausa que divide invisiblemente un verso compuesto, impide la sinalefa.  El cómputo silábico de un verso compuesto, ha de hacerse a base de contar separadamente las sílabas de cada verso primario, aplicando las reglas aquí descritas para la medida de los versos, o sea:  sinalefa, hiato, diéresis, sinéresis, según su terminación .... (ver más abajo, en esta misma página el apartado "por su terminación").



EXCEPCIONES PARA LA APLICACIÓN DE LA SINALEFA

No se hace aconsejable aplicar la sinalefa, (ni la sinéresis) cuando entra en juego la sílaba tónica principal del verso (la penúltima sílaba) no suele ser armonioso aplicar la sinalefa (o la sinéresis) porque se produce una mala sonoridad.  Dos palabras que al principio del verso casan en una aceptable sinalefa (o una sola palabra con sinéresis) al final, y entrando en juego la sílaba principal del verso, suelen desarmonizar si se hace ahí la sinalefa o la sinéresis.
De ahí la importancia de los acentos rítmicos en donde el principal de todos ellos es el que recae sobre la sílaba penúltima de cada verso.
Podremos encontrar, no obstante, poesías que no tienen en cuenta ese requisito de buena armonía. De todos los versos que lo incumplen, se ha visto que lo que menos desarmoniza es la sinalefa aplicada a las palabras de~oro cuando éstas van al final del verso. Aunque siempre es mejor no aplicar ahí esos dos parámetros.


Cuando un verso le pueda ofrecer dudas a su autor, o cuando se sospecha que los lectores pueden hacer varias interpretaciones sobre su métrica, es aconsejable la búsqueda de otro verso de expresión similar y que no ofrezca lugar a dudas.
 


La diérisis (o dialefa).

Es la licencia poética por la que se deshace un diptongo cuando queremos obtener una sílaba más en el verso para lograr una métrica armoniosa.


 Ejemplo:

con   sed     in-sa-cï-a-ble    7 sílabas

(lo correcto sería:  in-sa-cia-ble)   Para indicar a dónde hemos producido la diéresis poética, colocamos sobre la vocal correspondiente (siempre la vocal débil) los dos puntitos idénticos a la diéresis gramatical.


La sinérisis
 

Es lo contrario de la diéresis.  Se da cuando dos vocales que no forman diptongo normalmente, se pronuncian como si lo formaran, con objeto de restar una sílaba al verso por imperativo de la métrica armoniosa.

 Ejemplo:

 vi-no,   sen-ti-mien-to,   gui-ta-rra   y  poe-sí-a   12 sílabas

lo gramaticalmente correcto sería:

  vi-no,   sen-ti-mien-to,   gui-ta-rra   y  po-e-sí-a    13 sílabas

Por su terminación

Cuando termina en palabra aguda
 

Si la última palabra de un verso es aguda (o monosílaba), hay que sumar obligatoriamente una sílaba más al verso.

 Ejemplos:

A   ti  lo  mis-mo   te  da

7+1=8 sílabas

Si   te   ha   en-cu-bier-to   el   do-sel 

(10-3)+1=8 sílabas
Dis-tin - tas   len-guas,   la   mis-ma   o-ra-ción (11-1)+1=11 sílabas

Cuando termina en palabra esdrújula
 

Si la última palabra de un verso es esdrújula, (o sobresdrújula) hay que restar obligatoriamente una sílaba al verso.

 Ejemplos:

Es-ta-rán   so-bre  la   -ti-na

9-1=8

Re-gan-do  flo-res  de   plás-ti-co

9-1=8
O  te   la  lle-van   con  pie-dad   los  -ja-ros   12-1=11

Obtenido de http://es.geocities.com/az_poesia/

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